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Generosidad

Responsabilidad

2013_12_02-Responsabilidad-Valores-Interna

Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

Fuente: Diccionario de la Real Academia Española

La responsabilidad es mi valor

Una persona responsable es capaz de responder y enfrentar con inteligencia, esfuerzo, interés, creatividad y convencimiento las situaciones que se le presentan en la vida de acuerdo con su edad y actividad, por ejemplo, lo que se le solicita en la escuela, en el ambiente familiar o en su trabajo, siempre que esa solicitud sea razonable y respetuosa. También es capaz de responder ante las oportunidades que se le abren y ante las metas que ella misma se ha fijado, como el músico que desea dominar la ejecución de un instrumento o el gimnasta olímpico que aspira a obtener una calificación perfecta. Del respeto y la estimación que tenga cada persona por sí misma depende la responsabilidad que adquiere frente a los demás. Por otra parte sólo siendo responsable puede pedirles a los otros que lo sean y construir una comunidad sólida y próspera donde cada quien haga con excelencia aquello que le corresponde.

Los “Jefes máximos”

El COI fue creado el 23 de junio de 1894 por el barón Pierre de Coubertin. A la cabeza de su estructura se encuentra un presidente elegido por el propio comité. Hasta la fecha ha tenido ocho presidentes: Demetrius Vikelas, Grecia (1894-1896); Pierre de Coubertin, Francia (1896-1925); Henri de Baillet-Latour, Bélgica (1925-1942); Johannes Sigfrid Edström, Suecia (1946-1952); Avery Brundage, Estados Unidos (1952-1972); Michael Morris Killanin, Irlanda (1972-1980), Juan Antonio Samaranch, España (1980-2001) y Jacques Rogge (2001-). Entre sus tareas más importantes está la de encabezar las sesiones donde se decide en qué país habrán de celebrarse los Juegos.

En la torre de control

Existen ciertas circunstancias en las que no podemos cumplir con nuestra responsabilidad. Por ejemplo, si enfermamos de gripe y no acudimos a la escuela o al trabajo, o si había demasiado tránsito vehicular y nos retrasamos para llegar a una cita. Esos casos resultan comprensibles y, simplemente, hay que explicar lo que ocurrió. Pero hay otros en los que las personas cuentan con todo lo necesario para hacer lo que les corresponde y, no lo hacen. Esas personas se llaman desobligadas. Las consecuencias de esa actitud ocurren en dos sentidos: por un lado quienes los rodean dejan de tomarlas en serio y pierden la confianza. Por otro, las personas irresponsables son incapaces de ir dando una orientación a su vida. Se les olvida que son ellos, y no los demás, quienes construyen su destino. Ten presente que cada paso que des puede marcar un avance o un retroceso en la vida.

Viviendo el valor

El valor de la responsabilidad se relaciona con la idea de respuesta, y se ejerce cuando cada persona ofrece una actitud adecuada a las tareas que le corresponden. En algunos casos exige superar las dificultades necesarias para conseguir un objetivo. En su sentido más profundo se vincula con el respeto a los compromisos que hicimos con las demás personas y con la tarea de definir la dirección de nuestra propia vida.

Muchas cosas dependen de ti

Cada una de las personas que pueblan el mundo desarrolla sus propias tareas a diario. Éstas, como puedes ver a tu alrededor, suelen ser muy variadas: el albañil acude a la obra que está construyendo, el policía vigila el orden de las calles, el estudiante aprende en la escuela y en sus libros. Ser responsable significa hacerlas con excelencia, depositando en ellas nuestras mejores cualidades: lograr que la construcción sea segura y hermosa, procurar que las personas se sientan seguras al atravesar, aprovechar al máximo las clases que nos da el maestro. Cuando nos pregunten de qué forma hemos cumplido con esas tareas, daremos una respuesta segura: pusimos todo nuestro empeño en ellas. Pero la responsabilidad también existe hacia adentro. La mayor tarea que tenemos como seres humanos es hacer algo brillante y valioso de nuestra vida. La reflexión nos permite verificar si lo estamos haciendo así, y orientar nuestro esfuerzo en el mejor sentido.

Benito Juárez: el presidente responsable. (1806-1872)

A lo largo de su vida Benito Juárez encarnó los valores más importantes. Pero quizá el que llevó más lejos fue su sentido del deber. En 1858 llegó a la presidencia de la República, el cargo de mayor responsabilidad pública en todo un país.

Como mandatario legítimo tuvo que enfrentar los conflictos derivados de la Guerra de Reforma (1858-1861), cuando sus opositores políticos formaron un gobierno ilegítimo paralelo al suyo. Al término de este conflicto hubo de soportar otro nuevo: la Intervención Francesa. El avance de las tropas extranjeras que respaldaban al emperador Maximiliano lo obligó a salir de la Ciudad de México para defender su vida.

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