La decisión de don Benito
La sala de los espejos de Gallip
Imaginantes: El relámpago verde de la patria
Sudáfrica y su ejemplo de perdón

Lealtad

08-Lealtad-01

 

Lealtad. (De leal). f. Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien. 2. Amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales, como el perro y el caballo. 3. Legalidad, verdad, realidad.

—Diccionario de la Real Academia Española.

La lealtad de los niños y las niñas

Una persona leal es aquella que apoya a otra, le es fiel y nunca le da la espalda. Los verdaderos amigos son leales porque se ayudan mutuamente cuando tienen problemas. Buen ejemplo de ello lo encontramos en el cuento anterior. Los camaradas de Ana Luisa deciden cortarse el pelo como una muestra de aprecio y solidaridad. Mediante este gesto quieren que ella se dé cuenta de que no está sola, de que los cuatro se encuentran a su lado para enfrentar no sólo la enfermedad que padece, sino también las burlas de sus compañeros.

Pero la lealtad no se relaciona únicamente con los amigos. También podemos ser leales a una comunidad con la que nos sentimos identificados: nuestra escuela, la gente del barrio, una congregación religiosa, un club deportivo, etcétera. Asimismo, este valor puede relacionarse con alguna causa que nos parezca valiosa. Tal es el caso de aquellas personas que creen en la igualdad humana, la ecología o la defensa de los animales, y luchan en favor de dichos ideales. Muchos consideran que la lealtad tiene que ver también con el nacionalismo. Amar a tu país, defenderlo de quienes lo denigran, respetar sus símbolos patrios, conservar sus riquezas naturales o históricas, trabajar para que sea un lugar mejor para vivir… Todas estas son maneras de expresar lealtad a la patria.

Finalmente, existe también la lealtad hacia uno mismo. Ésta consiste en mantenerse fiel a lo que consideramos justo, bueno y correcto sin importar las circunstancias ni los fracasos. También se trata de creer en uno mismo y en la vocación. Un caso de lealtad vocacional es el de Walt Disney, cuyo enorme éxito no debe hacernos olvidar que, cuando comenzó su carrera como dibujante y caricaturista, tuvo que enfrentar numerosos rechazos. El director del periódico en el que trabajaba lo despidió porque, según él, le faltaba imaginación y sus ideas no eran buenas. En lugar de dedicarse a otra cosa, Disney fue leal a sí mismo y continuó dibujando pese a las críticas. Las numerosas películas animadas que realizó —entre las cuales destacan Blancanieves, Bambi y Dumbo— demostraron que las críticas que había recibido eran erróneas.

¿Y tú qué piensas…?

• Además de la lealtad hacia los amigos, ¿que otros tipos de lealtad existen?

• ¿Te sientes identificado con causas como la ayuda al prójimo, la protección del medio ambiente, la defensa de los animales?

• ¿Qué significa para ti la patria?

• ¿Consideras que apoyar a un equipo de futbol es una forma de lealtad?

Hombres de bien

Las buenas personas cumplen sus promesas, aunque las circunstancias y los intereses cambien. Dan el máximo valor a la confianza que los demás depositan en ellas: actúan de la forma que esperan, a pesar de que les resulte difícil. Cuando se comprometen a algo con otra persona están dispuestas a darlo todo sin fijarse en su propio provecho y a tener actitud respuesta valiente y creativa para llevar a cabo la misión que les pidieron.

El mejor ejemplo está en la unidad de la familia: los matrimonios fieles se esfuerzan por seguir juntos, aunque a veces tengan problemas y diferencias; los padres fieles se comprometen a hacer lo mejor por sus hijos pequeños y el conjunto se esfuerza para mantener unida a la familia. La misma experiencia puede ampliarse al compromiso que debemos tener con México: ser leales con el país es promover la paz, la justicia, la honestidad y la tolerancia en cada acción.

La lealtad es que no se paga, se corresponde. Si alguien nos ayuda en una circunstancia difícil, no habrá ningún objeto o cantidad de dinero suficientes para darle las gracias. La única alternativa es apoyarlo cuando se vea en una circunstancia difícil, sabiduría que se resume en la frase “hoy por ti, mañana por mí.” De esta forma, la lealtad contiene y lleva al máximo los valores más importantes de la convivencia y es una expresión de amor. Al practicarla no sólo beneficiamos a los demás: también le vamos dando forma a nuestra vida y poco a poco no convertimos en hombres y mujeres de bien.

¡Compártelo!