Libertad

Libertad

(Del lat. libertas, -atis.). f. 1. Facultad natural que tiene el nombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es respondable de sus actos. 2. Estado o condición de quien no es esclavo. 3. Estado de quien no está preso. 4. Falta de sujeción y subordinación. 5. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.

Fuente: Diccionario de la Real Academia Española

 

Su opuesto es

En la torre de control

Para felicidad de todos hace ya muchos años que la esclavitud dejó de existir en el mundo. Ya nadie puede apropiarse de otra persona y usarla para ganar dinero. Sin embargo esa no es la única forma de perder la libertad.
Existen muchas situaciones que limitan nuestra capacidad de actuar y decidir. Algunas de ellas proceden del mundo exterior: personas dominantes que nos fuerzan a cosas que no queremos o personas autoritarias que desean ordenar cada una de nuestras acciones. Otras situaciones proceden de nuestro interior: no pensar con claridad, guiarnos sólo por el instinto o, incluso, no reconocer la libertad de los demás. Varias conductas esclavizan a las personas: la ambición por el dinero, el uso de alcohol o drogas, la búsqueda constante de sexo o hasta el empleo excesivo de los video-juegos.
La mejor forma de prevenir todo ello es convertirte en dueño de tu vida: permanecer siempre en la "torre de control", pensar con cuidado qué decisiones tomas para avanzar por un camino de satisfacción y desarrollo.

 

Viviendo el valor

El valor de la libertad se refiere a la capacidad de actuar según nuestras propias decisiones y escoger cada uno de los pasos que queremos dar y sus diferentes aspectos. Su ámbito abarca asuntos muy importantes como la vida familiar, la elección de un oficio u ocupación, así como también temas de la vida diaria: ¿Qué deseo hacer en este momento? Se ejerce plenamente cuando la persona puede considerar con cuidado y objetividad sus decisiones y vive en un entorno que le permite llevarlas a cabo.

 

Un hombre libre es un hombre responsable

 

Cada persona es única y diferente. Cada una tiene planes propios para su vida. La libertad le permite esforzarse para cumplirlos y en ese esfuerzo ir creciendo cada vez más. Para lograrlo es necesario que nada nos sujete, que nadie nos impida dar pasos por ese camino. A veces tenemos que luchar para conquistarla. Pero esa lucha no implica pleitos constantes con los demás.

 

Requiere mucho mayor cuidado. El primer punto es aclarar nuestro pensamiento "¿Qué quiero hacer realmente"?. El segundo es considerar si eso nos ayudará a ser mejores y a estar más felices. Luego hay que tomar en cuenta a los demás: "¿Lo que voy a hacer no daña la libertad de los demás?" Cuando ya seguimos estos pasos podemos tomar una decisión y actuar. El cuidado que tenemos para guiar nuestra libertad se llama responsabilidad y es un punto muy importante porque de él depende nuestra vida.

Haz que tu voz se escuche. Expresa tus ideas. Cuando recibas una instrucción de alguien pregúntale con cortesía qué objetivo están buscando.
-Cuida la libertad de los demás. Cuando desees algo de ellos, pregúntales primero qué piensan y si están de acuerdo.
-Antes de imitar las conductas de los otros (su forma de vestir, de hablar o el deporte que practican) piensa si tú realmente quieres eso.
-Defiende tus puntos de vista y respeta los de los otros. Quizá de la combinación surja la mejor idea para todos.

Por el camino de la libertad

A veces parece cómodo que los otros decidan por ti. Trata de evitarlo siempre. Esfuérzate en pensar y crear tus propias ideas. Así tú sólo vas trazando el camino de tu vida.

Cuando tú mismo no tengas claro qué quieres busca la ayuda de alguien en quien confíes. Pregúntale qué haría en una situación semejante y aprende de sus experiencias.

No confundas la libertad con el olvido de tus obligaciones. Piensa que cuando éstas tienen sentido (por ejemplo, hacer a diario tu tarea escolar) te sirven para conquistar más libertad: elegir la ocupación que quieras, obtener los medios para vivir bien, etcétera.

 

Conoce a

El grito de Dolores

Las personas y los grupos de personas luchan por su libertad.
Hay veces en que este deseo abarca a países enteros. Un buenejemplo es la guerra de Independencia en México.
Desde 1521 cuando los españoles conquistaron la gran Tenochtitlán,
el territorio se convirtió en una colonia de la corona que tomaba todas
las decisiones y recibía los mayores beneficios. Con el paso de los años (casi tres siglos), los habitantes de la llamada "Nueva España" ya querían tener un gobierno propio, dar forma a una gran nación.

Un grupo de hombres decidió que era momento de luchar por la independencia de México. Después de planear todo con cuidado, el 15 de septiembre de 1810 en el pueblo de Dolores, el padre Miguel Hidalgo y Costilla tocó las campanas de la iglesia para reunir a los habitantes y llamarlos a la lucha.

Empezaba así la guerra de Independencia. Para conquistarla fue necesario el esfuerzo y la vida de miles de personas. México lo logró once años después, el 24 de agosto de 1821.Había surgido un nuevo país que podía decidir su camino hacia el futuro

 

 

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