Un origen del bullying: Sexting


Acciones como el V Congreso de Civismo Digital: Vive internet con Valores ayudan a prevenir situaciones como bullying, ciberbullying o sexting.

 

- El Civismo Digital es la convivencia digital a través de los valores.

- Platicar con los hijos de los riesgos de compartir fotografías personales puede prevenir el sexting.

- Hablar de sexting con los hijos puede prevenir problemas graves.

 

Una convivencia digital con valor

La Asociación por la Seguridad en Internet es una iniciativa orientada a procurar una experiencia saludable para todos nuestros niños. Por 5 años han llevado a cabo el Congreso de Civismo Digital, un espacio para dialogar sobre los valores y aprender a convivir de manera apropiada, pero ahora digitalmente”, dice Vidal Schmill, quien dictó la conferencia de apertura del congreso de este año, titulada: Valores primarios para convivir en internet. Uno de los temas que llamaron la atención fue el llamado Sexting, en especial porque de ello trataron algunas de las propuestas del Concurso de video de secundaria en la categoría Uso responsable de internet.

La palabra sexting proviene de la fusión de sex (sexo) y texting (envío de mensajes de texto) y se refiere al envío de mensajes de texto, fotos o video con contenido sexual explícito a través de un teléfono móvil o internet. Según la Alianza por la Seguridad en Internet, el sexting es una práctica cada vez más común entre los jóvenes mexicanos, tanto que existen géneros, modalidades y reglas al respecto.

 

Compartir fotografías propias puede ser un problema grave

Los expertos señalan que la necesidad de sentirse aceptado y el enamoramiento son el origen del sexting, que de una u otra forma ha sucedido antes, por ejemplo: en el pasado se pedía “una prueba de amor” mediante el trillado, “Si me amas, demuéstralo”, y esto significaba, en general tener relaciones sexuales. En nuestros días, esta misma forma de chantaje suele ocurrir entre las parejas de adolescentes para solicitar imágenes provocadoras de la pareja. El problema real comienza cuando quien recibe las imágenes no se domina y la comparte, siempre acompañada de un “No se la vayas a enseñar a nadie”. Si esta persona no se controló, ¿por qué lo iban a hacer sus amistades? Y así comienza una multiplicación incontrolable de la imagen y originar con ello episodios de ciberbullying o bullying, además de las implicaciones legales que puede representar fomentar conductas lascivas en menores de edad o almacenarlas. La facilidad de guardar, transmitir y copiar un archivo digital mediante internet y por los teléfonos propicia la propagación de las imágenes y las conductas delictivas relacionadas, que pueden representar penas de 7 a 12 años de prisión, según lo tienen tipificado los artículos 202 y 202 Bis. del Código Penal Federal.

 

10.2% de los jóvenes redacta y envía mensajes electrónicos o de texto con insinuaciones sexuales.

El 26% ha aceptado que se ha encontrado con alguien que conoció en Internet.

El 18% responde que ha sido acosado o molestado en Internet.

El 30% acudiría a sus padres en caso de meterse en problemas en la red y el 49% lo resolverían por sí mismos.

Sólo el 35% dice que sus padres han puesto reglas domésticas para el uso de Internet.

Fuente: Asociación para la Seguridad en Internet.

 

 

¡Compártelo!