Acciones de Respeto

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La ruta del respeto

El cuento con el que comienza este capítulo describe una situación que, por desgracia, es muy común en las escuelas. Cuando un alumno recién llegado intenta integrarse al grupo no siempre es aceptado. A veces los otros lo tratan igual o peor que a Selene. ¿Has visto o vivido algo así? ¿Alguna vez te han tratado con indiferencia o desprecio por ser “el nuevo”? También es frecuente que las personas que padecen sobrepeso, tienen algún defecto físico o son diferentes en algún sentido, sufran malos tratos en la escuela o sean objeto de burla por parte de sus compañeros. Por suerte, también existen personas como Maricruz, quienes se dirigen a los demás con el respeto que merecen y actúan de manera considerada y amable, sin importarles la opinión de la mayoría. Al tratar de manera considerada a nuestros semejantes no solamente respetamos a los demás, sino también a nosotros mismos, pues estamos honrando nuestra humanidad.

 

Valores en acción

• Revisa tus relaciones con quienes te rodean y analiza si son vínculos respetuosos o no.

• Si consideras que alguien te trata de manera irrespetuosa no lo permitas. Enfréntalo o denúncialo.

• Piensa cómo tratas a los demás y analiza si a todos los tratas con la misma consideración.

• Analiza la imagen que tienes de ti mismo. ¿Estas conforme con tu forma de ser y de actuar? ¿Consideras que puedes mejorar?

 

Padres con valor

El verdadero respeto no es el que se impone mediante el temor o la fuerza. Tampoco es el que se apoya en frases convencionales o en fórmulas de cortesía huecas. Un ambiente familiar respetuoso se construye todos los días a través del amor, el diálogo, el trabajo en equipo, el apoyo mutuo y el reconocimiento de que todos los miembros de la familia —desde el más pequeño hasta el mayor— son importantes, pues todos tienen sentimientos y merecen ser escuchados. Los padres deben ganarse el respeto de sus hijos mediante una conducta que no contradiga sus palabras ni sus enseñanzas.

 

• Estimule en sus hijos la autoestima, hágales ver lo valiosos que son. De esa manera se respetarán a sí mismos.

• Enséñeles a tratar de forma considerada a todos por igual, sin importar raza, sexo o clase social.

• Recurra a ejemplos para explicarles a sus hijos que incluso las personas que han hecho algo malo poseen dignidad humana y hay que respetarlas.

 

Maestros con valor

Numerosos profesores se quejan de que la conducta de sus alumnos es poco respetuosa. Aseguran que muchos estudiantes se comportan en el aula de forma grosera y no valoran el trabajo que ellos realizan todos los días. Sin duda hay algo de verdad en estas palabras. Los maestros hacen un gran esfuerzo que, a veces, no es apreciado en su justa medida. No obstante, ningún maestro debe olvidar que el respeto exige reciprocidad: la consideración que merecen los educadores por parte de sus educandos es tan importante como el que ellos le deben a sus estudiantes.

• Ser profesor le otorga autoridad. No permita que ésta sea vulnerada, pero tampoco incurra en el autoritarismo.

• Identifique situaciones de acoso escolar en el aula e intervenga oportunamente para evitarlas.

• No manifieste preferencia por ningún alumno ni favorezca a alguien en particular.

• Sea respetuoso con sus alumnos, escuche sus puntos de vista y mantenga un diálogo permanente con ellos.

 

Con ganas de triunfar

  • Antes de llevar a cabo cualquier acción considera si afecta los derechos o la integridad de las demás personas.
  • Aunque siempre te indiquen que hay que respetar a los mayores, recuerda que hay que respetar a las personas de todas las edades.
  • Solicita una copia del reglamento de tu escuela y sigue las normas que se indican en él. Si no estás de acuerdo con alguna conversa con los directivos.
  • Controla las faltas de respeto en tu familia llamando la atención de quien las cometa.

Palabras para las familias

La familia y el ámbito doméstico ofrecen el campo ideal para el entrenamiento en el valor del respeto. Gracias a ustedes los chicos pueden alcanzar la meta.

  • Es común que pidamos respeto a los niños, pero no se los demos. Aprenda a escuchar con atención lo que le dicen a usted y así logrará que ellos escuchen con igual cuidado.
  • Enséñeles a responder con educación utilizando los recursos comunes de la cortesía, como las expresiones “por favor” y “gracias”. Toque la puerta de su habitación antes de entrar en ella.
  • Establezca límites de espacio, horario, recursos y conducta. Señalarlos significa mostrarle a los hijos que no son los dueños del mundo.
  • Maneje con sensatez las diferencias de opinión y criterio. No pierda la calma en situaciones de indisciplina. La violencia física y verbal deben excluirse de la vida familiar.

 

Palabras para los docentes

La escuela es el espacio más adecuado para fortalecer las competencias relacionas con el valor del respeto y ustedes, los mejores entrenadores técnicos para chicos de “alto rendimiento”.

  • Acepte la diversidad de carácter, opiniones, preferencias y vocaciones de cada niño y niña del grupo. Promueva esa aceptación entre los alumnos.
  • No tolere un trato arrogante, ofensivo o despectivo por parte de los alumnos ni se los dé a ellos.
  • Explique con cuidado cuáles son las reglas para el funcionamiento de la clase y sancione a quien se separe de ellas.

Extienda la idea de respeto con ejemplos enfocados en espacios como la comunidad, los animales y el medio ambiente.

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