Acciones de Tolerancia

Con ganas de triunfar

  • No te formes ideas sobre las personas por su apariencia física o por su forma de vestir. Mejor escúchala y conoce sus ideas.
  • Usa siempre el recurso del diálogo. Escucha a los demás, reflexiona sobre su forma de ser y pensar y, al mismo tiempo, aporta tus propias ideas, opiniones y reflexiones. Ser tolerante no significa olvidar tus propios principios.
  • Acepta el derecho de los demás a vivir de acuerdo con sus propias creencias o convicciones siempre y cuando no dañen a terceros. Nunca los juzgues o califiques de manera negativa. Tu manera de pensar no es la única.
  • Aprende que tú no eres superior a los demás y que nadie es superior a ti: todos somos seres humanos con los mismos derechos y obligaciones.

 

Palabras para las familias

La familia y el ámbito doméstico ofrecen el campo ideal para el entrenamiento en el valor de la tolerancia. Gracias a ustedes los chicos pueden alcanzar la meta.

  • Haga de la inclusión la clave de la vida en familia: no segmente las decisiones y actividades en pares como “chicos y grandes”, “niños y niñas”, “hombres y mujeres”.
  • Evite la violencia de género que comúnmente se ejerce contra las mujeres y, en general, las reacciones de enojo injustificadas. Explique siempre qué motiva sus expresiones de conducta.
  • Mientras no sean conductas agresivas u ofensivas, respete las diferencias de carácter, personalidad y proyectos. No presione a los menores para que sigan un modelo preestablecido por usted.
  • Respete la vocación profesional de los hijos: es difícil abrirse camino en el mundo laboral, pero más difícil todavía cuando la actividad se hace a fuerzas.

 

Palabras para los docentes

La escuela es el espacio más adecuado para fortalecer las competencias relacionas con el valor de la tolerancia y ustedes, los mejores entrenadores técnicos para chicos de “alto rendimiento”.

  • Evite siempre el señalamiento de defectos físicos, discapacidades o formas de conducta en tono de descalificación o desprecio. Extienda ese compromiso aun con los chicos que más lo desestabilizan.
  • Si en el salón de clases se encuentra algún alumno afectado por una discapacidad o procedente de otra cultura, por ejemplo un niño indígena, promueva su plena inclusión y anímelo a presentar ante el grupo los valores de la comunidad a la que pertenece.
  • Respete el carácter laico de la educación consagrado en el artículo tercero de la Constitución. No critique ni promueva la filiación religiosa de los educandos.
  • Permanezca alerta con respecto a la formación de pandillas y tribus escolares: promueven la exclusión y son, en sí mismas, resultantes de un proceso de segregación social.

Las personas intolerantes, caracterizadas por querer imponer su voluntad a toda costa, ignoran por completo a los demás y reaccionan con agresividad y violencia frente a quienes se les oponen.

Este modo de ser es el causante de la mayoría de las guerras que han sembrado la muerte y la destrucción en países y continentes enteros. Las guerras religiosas que enfrentaron a católicos y protestantes a finales de la Edad Media en Europa, el exterminio de los judíos por parte de los nazis durante la segunda Guerra Mundial y más recientemente el de los croatas por parte de los serbios en la antigua Yugoeslavia, son algunos de los muchos ejemplos de los crímenes a que puede llevar la intolerancia religiosa, étnica o política.

La intolerancia se manifiesta en la discriminación a la que unos seres humanos someten a otros por considerarlos distintos, inferiores o como una amenaza contra el órden establecido.

¡Compártelo!