
Lobo mexicano
Planeta Vida
Fuente: eambiental
Debido al mal interpretado comportamiento del lobo mexicano, en los años 50 las autoridades sanitarias de México y Estados Unidos promovieron una campaña de envenenamiento que les condenó al exterminio. Tan solo en Sonora y Chihuahua mataron a 12, 400 ejemplares.
El lobo mexicano vivía en la Sierra Madre Occidental y su distribución llegaba hasta el Valle de México.
Después de su envenenamiento masivo, en 1975, ambos gobiernos coincidieron en el interés por preservar esta especie y propusieron un programa para su reproducción en cautiverio con la intención de salvarlo de la extinción total. Se capturaron seis lobos de los que quedaban en libertad y tras varias generaciones, ahora sobreviven poco más de 80 de ellos en zoológicos de Estados Unidos y México como Chapultepec y San Juan de Aragón, la Reserva Ecológica de Michilía y en el Rancho Los Encinos, en Chihuahua.
El Instituto Nacional de Ecología, está trabajando en detectar sitios adecuados ecológicamente para reintroducirlos en su hábitat natural con el fin de conservar esta especie y su habitat para poder garantizar su supervivencia a largo plazo.
Según cálculos de expertos, en 1980 sólo existían en México 50 lobos mexicanos en libertad y a principios de 1990 apenas quedaban 10. Para esta pequeña población las probabilidades de supervivencia son verdaderamente difíciles.
La importancia que tienen depredadores como el lobo en el balance de las cadenas alimenticias y el valor cultural de uno de los animales autóctonos de la fauna de México nos obligan a hacer todos los esfuerzos para no perderlo para siempre.


