
Exposición Manuel Felguérez. Invención Constructiva
En el Museo del Palacio de Bellas Artes a partir del 3 de diciembre de 2009 y hasta el 7 de febrero de 2010, un homenaje al artista mexicano.
Foto: Google Images
El Museo del Palacio de Bellas Artes presentará a partir del 3 de diciembre de 2009 y hasta el 7 de febrero de 2010, un homenaje al artista mexicano, Manuel Felguérez (n. 1928), representante prominente del arte abstracto en México.
La exposición Manuel Felguérez. Invención constructiva, plantea un nuevo discurso de las etapas más importantes de la trayectoria del creador y ofrece un recorrido que privilegia su trabajo pictórico e incluye algunas creaciones tridimensionales, a partir de una orientación temático-cronológica, que abarca objetos realizados por más de medio siglo. Se exhibirán 108 piezas entre pinturas, lacas, dibujos y esculturas, de la década de los cincuenta a su más reciente producción. Las obras proceden de la colección del artista, del Museo de Arte Abstracto de Zacatecas, del Museo de Arte Moderno, INBA, y de colecciones particulares. La curaduría estuvo a cargo de Jorge Reynoso Pohlenz y Alberto González Torres.
Manuel Felguérez alumno de escultores como Constantin Brancusi (1876-1957) Francisco Zúñiga (1912-1998) y Ossip Zadkine (1890-1967) forma parte de la generación conocida como de Ruptura y de los artistas abstractos más representativos a nivel internacional.
La muestra integra ejemplos de principios de su trayectoria que denotan los inicios de Felguérez en la abstracción todavía marcada por un lirismo expresivo. El eje de la exposición lo constituye la obra organizada y articulada a partir de la investigación que el artista realizó en la década de los setenta acerca de la interacción de las matemáticas y la informática aplicada a los procesos creativos y cuyo resultado fueron obras con lenguaje geométrico.
Manuel Felguérez
Nace en la Hacienda Valparaíso, Zacatecas, el 12 de diciembre de 1928. Entre 1944 y 1959 estudia en la academia parisina de la Grande Chaumière, en donde asiste al taller de escultura de Constantin Brancusi (1876-1957). En la ciudad de México, a partir de 1948, estudia en la Academia de San Carlos y hasta 1951 en la Escuela de Pintura y Escultura “La Esmeralda”. Uno de sus maestros en ésta última, fue el escultor Francisco Zúñiga. De 1954 a 1955, gracias a una beca que le otorga el gobierno francés, estudia escultura con Ossip Zadkine (1890-1967) en la academia Colarossi.
A su regreso a México, forma parte de la primera generación de artistas abstractos, abiertamente confrontadores de la tradición de la Escuela Mexicana de Pintura, encabezada por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. A esta generación, mejor conocida como de Ruptura, pertenecen además Lilia Carrillo, Tomás Parra, Gilberto Aceves Navarro, Alberto Gironella, Fernando García Ponce, José Luis Cuevas y Vicente Rojo, entre otros. Conoce a Lilia Carrillo en el taller de Zadkine y se casa con ella en 1960. En 1969, la pintora sufre una parálisis a causa de un aneurisma en la médula espinal, y tras cinco años de padecimientos, Manuel Felguérez, enviuda en 1974. Posteriormente el artista se casa con Mercedes Oteyza,
Incursionó en el ámbito académico a partir de 1967, tras una invitación de la Universidad de Cornell, EU, y en 1975 se desempeñó como investigador en la Universidad de Harvard. En la Escuela Nacional de Artes Plásticas imparte la clase de Composición de la estructura del cuadro. De 1977 a 1990 fue investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.
Manuel Felguérez es un artista que se ha desarrollado como pintor y escultor. Asimismo, ha logrado concertar la tridimensionalidad de sus ensamblajes con la pintura mural. Ha realizado murales escultóricos de metal en edificios públicos y privados dejando claro que es el pintor y escultor mexicano que mayor proyección le ha dado a la abstracción en nuestro país. En la década de los setenta, después de su tránsito por el informalismo hacia tendencias herederas del constructivismo, Felguérez aumenta su interés por la utilización de la tecnología en la producción plástica, y realiza dos proyectos relacionados entre sí, El espacio múltiple (1973) y La Máquina Estética (1975). Gracias a las cuales gana el Gran Premio de Honor en la XIII Bienal de São Paulo, Brasil en 1975. El artista es aceptado como miembro de la Academia de Arte Mexicana en el año de 1973 y más tarde en 1975 es merecedor de la beca Guggenheim; en 1988 le otorgan el Premio Nacional de Ciencias y Artes.
A inicio de los años ochenta, abandona el trabajo con la computadora y retorna a las prácticas tradicionales, en las que trabaja hasta la fecha, oscilando siempre entre dos estilos, uno vinculado al constructivismo, y otro al expresionismo.
En 2007 y 2008, respectivamente, se presentaron con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, las esculturas Puerta 1808 y la Fuente de la República en la avenida Juárez de la ciudad de México.
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