Prehispánico

The Black Shadow perdió su incógnita

Fuente: Fundación Televisa


The Black Shadow fue el primero que hizo su aparición en el ring. Lució la bata negra con destellos de color solferino y la interrogación que lucía en la espalda parecía la tragedia. Le acompañaba en calidad de second su hermano The Blue Demon. Después hizo su entrada El Santo, todo de plata “envolviendo con su personalidad el ambiente”, ayudado por Dick Medrano. El combate empezó limpio, pero después se volvió explosivo. El Santo al final le ganó el acto tirándole fuera del ring, azotándole contra los soportes de las cuerdas y le recibía con topes. El castigo fue intenso. El árbitro Ruddy Blancarte acabó contándole los tres segundos.


Blue Demon desesperado en el intermedio, dio vida a su hermano y aunque para la segunda caída El Santo dominó en principio, “el gladiador de chicle” respondió con golpes y le colocó un “tirabuzón” que aguantó El Santo estoicamente. Siguió la pelea con dominio alterno, hubo cambios de golpes, pero The Black Shadow se veía más entero, con más elasticidad, y en cambio, El Santo acusaba los efectos del “tirabuzón”. Le dio unos topes El Santo en un momento, pero Black lo levantó en un azotón de órdago. Intentó El Santo ligar un rally y al correr éste en busca de su enemigo The Black Shadow se tendió e hizo irrupción majestuosamente ¡“el tope de propulsión”!, dejando tendido a El Santo “frío como muerto”. El drama necesariamente tenía que ser en tres caídas.


La tercera caída fue la mejor. Se luchó denodadamente y las llaves fueron de muerte. Resistieron tanto que parecía que el cuerpo estaba envuelto en traje de granito de cada uno de los contendientes. Un “cangrejo” parecía dejar sin espina dorsal a El Santo y The Black Shadow insistía fuertemente. El Santo aplicó la llave que inventó Gori Guerrero “a caballo”, pero que Black la quebró para dar margen a una angustiosa competencia. El mismo Black después se refugió en las cuerdas ante el “cangrejo” de El Santo, y hubo topes y golpes, una salida del ring de Shadow al fallar el “tope de propulsión”, que volvió hasta la cuenta de dieciocho y dictaminó su derrota. El Santo vio la oportunidad y propinó golpes a granel, luego unas “tijeras voladoras” de antología y una “rana” de lo más perfecta y espectacular.


Ruddy Blancarte contó los tres segundos. Y El Santo conservó su misterio denso de más de diez años, mientras The Black Shadow corría el velo desdoblando su personalidad para así dar nacimiento al gladiador Alejandro Cruz, de León, Guanajuato…
[Extractos de la crónica del reportero Leopoldo Meraz publicada en la revista Clinch, núm. 35, 15 de noviembre de 1952]

 

Lucha Libre Lucha Libre

Clic sobre la imagen para agrandar


Derechos Reservados Fundación Televisa